Hoy se cumple un año de la histórica remontada de Argentina contra Escocia en el Mundial de Francia 2019. Un año del partido que fue una bisagra en el deporte nacional, y, probablemente, uno de los más electrizantes y emocionantes de nuestro fútbol argentino.

Por: Macarena Jorge Caamaño (Columnista SFF)

Según la RAE, remontar significa superar algún obstáculo o dificultad. Subir una pendiente, sobrepasarla. Y navegar aguas arriba de una corriente, entre otras definiciones. Pero, ¿Por qué consultarle a la Real Academia Española una palabra que fue definida por nuestras propias jugadoras? El eterno e inolvidable partido contra Escocia, en la fase de grupos del último Mundial de fútbol, fue un reflejo de los gajes del oficio del fútbol femenino a nivel mundial: remontar. Aguantar, resistir, burlar, sacrificar, elevar, seguir, empujar, creer, confiar y subsistir ante el peor de los escenarios. El fútbol femenino se caracterizó por resistir ante los pronósticos más negros del deporte contemporáneo. Una oscuridad inducida y forzada. Encarar al arco en una cancha inclinada, subir esa pendiente hasta el área chica, nunca fue sólo por rebeldía, sino por pertenencia.

Hace un año, en el Parque de los Príncipes, se reflejó en 90 minutos de juego la eterna remontada del fútbol femenino en Argentina. Fueron 23 las embajadoras que representaron a todas aquellas que la remontan día a día. En las escuelitas, clubes, potreros, plazas, patios de colegios y en todo aquel lugar que le dijeron “acá no”. Pero en Francia, contra Escocia, fue un “acá sí”. Les tomó 25 minutos cambiar un título casi sentenciado; cambiaron el “goleada escocesa” a “histórica remontada argentina”. Fueron 25 minutos de juego dentro de la cancha, y décadas fuera de la línea de cal.

Gente detenida en las veredas mirando a través de la vidriera de casas de electrodomésticos, mates entre amigos, en las facultades y hasta en los colectivos, el último partido de nuestra selección en un mundial volvió a modificar bases que parecían ser inamovibles e inmodificables. Les hizo sonar el teléfono a las autoridades, fue un cimbronazo bien celeste y blanco. La respiración se alternaba, el corazón se quería salir del pecho y ¿si nos daban 5 minutos más? Argentina vs. Escocia nos devolvió las ganas de volver a creer cuando ya casi nadie lo hace.

Viernes 19, junio de 2020

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