La Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (más conocida como CONCACAF) tuvo la iniciativa de instaurar un día para celebrar al Fútbol Femenino. Su nombre inicial era simplemente “Día del Fútbol Femenino”, y contó con la aprobación de 37 asociaciones nacional. Pero gracias a que la iniciativa fue destacada por la Federación Internacional del Fútbol Asociación (FIFA), se trasladó mundialmente, incorporando el calificativo de “Internacional”.

Por: Mauro Ferragutt (@mauroferragutt)

La instauración internacional de este destacado día es relativamente reciente, no tiene un hito que lo marque más que la necesidad y la lucha constantes de un gran grupo de gente para visibilizar el fútbol femenino.

Todo inició formalmente en el seminario de la CONCACAF del año 2014, donde –entre otros varios temas- se trató la instauración de un día anual para declararlo como “El día del Fútbol Femenino”. Como ya conocemos, el día y mes elegido fue el 23 de mayo.  Sus objetivos eran concientizar sobre la disciplina y promover la inversión externa (sponsors) e internas (las asociaciones, clubes, etc.).

Dichos días contaba con actividades y festivales con el fin univoco de propagar y mostrar el fútbol femenino para aquellas mujeres que se veían cohibidas de practicarlos (ya sea por sexismo o por imposibilidad ante la falta de lugares propios donde la disciplina se desarrolle) y para que todo ser humano pueda apreciar sus bondades y apoyar desde su granito de arena en la concientización y en la eliminación de estereotipos (prejuicios).

Año a año el día tomó un espectacular impulso, siendo apoyados y vitalizado por estrellas como Alex Morgan y Megan Rapinoe. Viendo este indiscutible éxito, y en tiempos donde el fútbol femenino se hizo presente en las mesas de muchas familiar, en los clubes de muchos barrios y en las agendas de variadas asociaciones (de la mano de la lucha contracorriente de mujeres que practican genuinamente el deporte), la FIFA no hizo más que adaptarse y seguir el mismo camino, impulsando al 23 de mayo como “El Día Internacional del Fútbol Femenino”.

Jeffrey Webb, quien le puso la firma final a dicho día como presidente de la CONCACAF, en 2015 se mostró entusiasmado por los resultados del proyecto, pero enfocado de seguir cumpliendo los muchos objetivos restantes: “Es fundamental que prosigan los avances del fútbol femenino y que la confederación continúe creando programas para el desarrollo. Mi proyecto era y sigue siendo el mismo: que todos los que sientan pasión por el fútbol tengan la oportunidad de acceder al deporte rey“.

El fútbol femenino tuvo su primer partido considerado oficial en el año 1895 del mes de marzo el día 23. El juego entre North y el South en el campo del Crouch End Athletic, en Londres, contó con 10.000 aficionados interesados en el espectáculo que finalizó en goleada por 7 a 1 para North (para ampliar: https://es.fifa.com/news/los-origenes-del-futbol-femenino-2569648).

La expectativa de aquel encuentro fue tan grande que el diario inglés The Guardian informaba: “Muy pocos de los presentes pueden haber visto el partido, puesto que, con la excepción hecha de los afortunados ocupantes de la pequeña tribuna, los espectadores tuvieron que quedarse en pie en un terreno totalmente plano, sin bancales”.

“No hay razón para que las mujeres no hagan suyo este deporte como una nueva y saludable forma de ocio”, decía contundentemente el periódico The Guardian en aquella época.

Los deseos de aquella escritora anónima no se cumplieron del todo, el fútbol femenino fue prohibido, invisibilidad o desaparecido en la sociedad. Sin embargo, poco a poco mujeres interesadas en la disciplina, acompañadas del periodismo partidario al mismo y escasos directivos desprejuiciados, dieron un impulso inusitado en perspectiva a 20 años atrás.

No obstante, no todo fue logrado y quedan objetivos por cumplirse que días como estos buscan sanear. En un informe de la FIFA del año 2020 (para quien este interesado leer aquí está completo en español y en formato pdf: https://www.fifpro.org/media/fmdmahmw/fifpro-womens-report_spa-lowres.pdf) llama a la acción en pos del crecimiento:

  • ESTABLECER ESTÁNDARES PARA LAS CONDICIONES LABORALES DE LAS JUGADORAS: “Establecer estos estándares laborales en la industria esencial, pero la adecuada aplicación de los mismos está sujeta a su correcta implementación y cumplimiento {…} Estos estándares para las condiciones globales serán,únicamente, el mínimo exigido. Cómo se implementen estas condiciones variará notablemente entre las distintas regiones, las ligas y los clubes. Sin embargo,deben implementarse para garantizar que las jugadoras estén en el centro del desarrollo del deporte”.
  • ESTABLECER ESTÁNDARES GLOBALES PARA LOS TORNEOS INTERNACIONALES: Instalación y equipamientos, alojamiento, transporte, seguridad, salud, tecnología, programación de partidos, política prenatal, pagos a las jugadoras como ítems esenciales.
  • ESTATUS PROFESIONAL DE JUGADORA: “En otras palabras, la tarea que realizan las jugadoras debe ser reconocida primeramente como un trabajo {…} El éxito para el fútbol femenino llegará cuando las jóvenes no tendrían que trabajar en un segundo empleo para poder ganarse la vida”.
  • “Necesitamos que todas las partes se unifiquen y actúen al unísono”.

Como dijo la australiana Elise Kellond-Knight en el año 2019: “Son tantas las jugadoras que han contribuido al crecimiento del deporte hasta su estado actual… pero no olvidemos que todavía queda mucho por hacer”.

Domingo 23, mayo de 2021