Katherine Melissa Rodríguez, juega en Costa Rica pero es oriunda de Honduras. Su amor y pasión por el fútbol la hizo despegar de su país para seguir creciendo y soñar con ser profesional. En esta época de cuarentena y pandemia mundial, «la zurda» de 28 años nos hace un recorrido de su historia con el balón.

Por: Andrés Perez (@solofutbolfem)

El fútbol es su vida y no hay vida sin fútbol para Katherine Melissa Rodríguez. Desde muy pequeña disfruta y se desvive por este deporte. Nació en la ciudad de Tegucigalpa, capital de Honduras, un 11 de diciembre de 1991. En un principio fue algo lúdico, como cualquier nena corriendo detrás de una pelota en un campito o en alguna calle de su barrio que la vio nacer. Pero con el pasar de los años y sumando experiencia, ella va por todo, quiere triunfar.

«La Zurda», así la llaman a Katherine, es mediocampista, una especie de enganche o media punta. Esa es la zona de la cancha en donde se siente más cómoda y disfrutó las mayores satisfacciones. Sobre sus comienzos nos dijo: «Comencé jugando con niños en las Fuerzas Básicas del Olimpia y entrenaba junto con mi hermano cuando tenía 7 años. Luego estuve en una Selección Sub20 a la edad de 13 años, jugamos un premundial en Panamá. A lo largo de mi vida participé en siete procesos de selecciones nacionales».

Luego pasó por Olimpia Femenino, Liverpool FC, Elite CCF, Montecarlo y en la Selección de Futsala de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, entre otros. «En la UNAH salí dos veces consecutivas máxima goleadora centroamericana». Ya en Costa Rica, jugó en Arenal Coronado, Curridabat F. Venus, Universitarias y actualmente en Dimas Escazú de Primera División».

A pesar del crecimiento exponencial y la profesionalización en varios países, aún nos encontramos con hechos discriminatorios y violencia de género en la disciplina, al respecto Katherine comentó que: «Gracias a Dios nunca sufrí ninguna discriminación, mi familia siempre me apoyo, y en mí país recibí muchos ánimos para cumplir mi sueño de salir a jugar al extranjero».

Este 2020 nos encontró acorralados, encerrados, luchando en una guerra que en algún momento pasará y nos dejará algunos caídos pero con la gran mayoría de pie con la frente en alto y volviendo a empezar entre encuentros y abrazos. Mientras tanto, las jugadoras entrenan bajo diferentes métodos y la tecnología es la frutilla del postre. «Nuestra preparadora física nos prepara una rutina semanal, vía internet, que lleva ejercicios físicos y con balón para mantenernos en condiciones. Al parecer nos darán 2 o 3 semanas antes de iniciar el torneo, que sería como dijo mi entrenador, para afinar los movimientos tácticos y sistemas de juego. No creo que cueste el regreso, o depende de cada uno, si esta trabajando durante la cuarentena».

Katherine Rodríguez, para el balón y mete un enganche con esa zurda prodigiosa: «El balance que puedo hacer es que he tenido altibajos a nivel emocional, las cosas al salir de mi país no fueron sencillas, pero he confiado en Dios y poco a poco fui escalando. Ahorita me encuentro en uno de los cuatro mejores equipos de Costa Rica llamado Dimas Escazú».

Todas las jugadoras de nuestro planeta, tienen sueños y buscan que se hagan realidad. Katherina tiene muchos pero uno muy especial: «Mi sueño es seguir creciendo en este deporte, yo se que aún tengo mucho por dar. Quisiera profesionalizarme y poder ganar dinero para ayudar a mi familia, creo que es el sueño de todas».

Jueves 23, abril de 2020

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