En un año atípico para el mundo, el fútbol no está exento de esta pandemia y a veces es necesario reinventarse o buscar otra alternativa a este parate de nuestro fútbol parar hacerlo más llevadero y meterle un enganche o clavarla al ángulo desde otra perspectiva.

Y a eso apuntó el plantel completo del Club Villas Unidas, se les ocurrió escribir un cuento, un relato muy emotivo en esta cuarentena con sequía futbolística pero con un sueño de volver a jugar un picado cuando todo este mal desaparezca o al menos nos devuelva la esperanza de ser libres y correr detrás de un balón y volver a emocionarnos.

A continuación te presentamos este cuento grupal y cooperativo; escrito, construido y creado por las jugadoras. Te invitamos que te adentres para disfrutar esta fantástica historia de amor por este deporte.

EL PRIMER PICADO DESPUÉS DE LA CUARENTENA

Nunca en la historia de la humanidad, un hecho deportivo y mas que deportivo, cultural, había sido tan esperado, tan anhelado, tan deseado. Tan profundamente soñado.
Jugar un picado de fútbol, una acción tan común, cotidiana, y cíclicamente repetida por cada habitante de la República Argentina, se había transformado en la actividad quizás mas postergada de los últimos 6 meses. O de los últimos ocho. O quizás, del último año. Perdimos la noción del tiempo transcurrido entre el anterior picado, y éste…. La cuarentena que impuso la pandemia por el Coronavirus, nos alejó un largo período de tiempo de lo que mas nos gusta hacer: Jugar a la pelota.
Cuando finalmente llegó el día de jugar el picado, la ocasión presentó características únicas. Por las emociones que nos generó. Por lo poco habitual de su geografía. Por la cantidad de público que se reunió para presenciarlo. Por la diversidad de quienes conformaron ese público. Por las estrellas del mundo futbolístico que lo protagonizaron. Por el brillo que tenían en sus ojos, cada una de las jugadoras de Villas Unidas…
De la autoconvocatoria en el grupo de Whatsapp del plantel de “Las Villanas”, al boca a boca entre quienes integran el proyecto de “Villas”, hasta llegar a los grandes medios de comunicación del país y del mundo, este picado se había transformado en el evento del año. Tal vez, de la última década. Y hasta muy probablemente, del último cuarto de siglo.
Nadie sabe como, pero de haber sido pensado como un simple picado entre las integrantes del plantel de Fútbol Femenino de Villas Unidas para celebrar el regreso a las canchas, este picado pasó a ser algo absolutamente masivo. Futbolísticamente atractivo por lo que prometían sus protagonistas en el campo de juego, el primer picado después de la cuarentena, resultó ser un espectáculo en toda la dimensión y el significado de la palabra.
Cierto es que para los espectáculos se ensaya, y que para ensayar, hay que reunirse. Nada de ello ha sido posible durante este tiempo de aislamiento social, aunque es innegable que tanto haber soñado con este momento, tanto jueguito con el rollo de papel higiénico, tanto bidón de agua esquivado en el living de cada casa, tantos portarretratos rotos cuando ese desafío con la pelota en nuestra habitación no nos salió como queríamos, y tanto jugar contra nuestro perro en el patio procurando sin lograrlo, que no nos quite la pelota, han sido mas que ensayos: Fueron el condimento necesario para llegar preparadas y preparados mas que nunca para volver a jugar un partido de fútbol.
El primer picado que jugamos después de superar la cuarentena, nos dio la posibilidad de contar con muchísimo público, y de allí que le hayamos dado la característica de solidaridad, logrando reunir dinero, alimentos, ropa, y juguetes para las familias mas afectadas por la pandemia, mediante donaciones de cada persona que se acercó al lugar del evento.

Ah… Hablando del lugar del lugar del evento…
Nos habían propuesto jugarlo en el mismísimo estadio Monumental. Otra propuesta fue jugarlo en Caminito, en el barrio de La Boca.
Hasta hubo quien pretendió organizar uno en la luna y otro, a la siguiente semana, en Marte!!!
Las dos primeras opciones quedaron descartadas por ser representativas de dos de los clubes quizás mas conocidos de Argentina, y nadie de nosotras y nosotros quería herir susceptibilidades…
Las dos segundas, si bien se mantuvieron como una posibilidad hasta último momento, dada la escasez de butacas necesarias para tamaña convocatoria de personas en los vuelos interplanetarios, terminaron quedando afuera como sedes.
Finalmente, el lugar elegido fue el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires, uno de los símbolos turísticos de nuestro país.
Cerraron la avenida Corrientes. Cerraron la 9 de Julio. Cerraron Diagonal Norte. Los Subtes de las línea B , C, y D, no se detuvieron esa tarde en las estaciones Carlos Pellegrini, ni en 9 de Julio, ni en Diagonal Norte. Se armaron tribunas para veinte mil espectadoras y espectadores.
De a poco el público fue llegando. En autos, en micros, en bicicletas, de a pie. Y también en una nave algo extraña, que claramente no era ni un helicóptero y tampoco un avión…
Dos enormes carpas hicieron las veces de vestuarios, y allí fueron llegando, poco a poco, las protagonistas y los protagonistas.
Cada futbolista recibió en su domicilio la invitación. Y como el picado tendría característica mixta e internacional, se tardó algunos días en tener la confirmación de todas y todos los participantes.
Cuando cada una y cada uno, estuvieron en el lugar de la cita, acordaron que jugarían un equipo de futbolistas mujeres , y un equipo de futbolistas hombres en el otro.
Orteguita, el único utilero autorizado a ingresar a zona de vestuarios, esta vez cambió su auto por una camioneta. La cantidad de vestimenta era mas del doble de la que habitualmente lleva a cada partido.
Se eligieron dos colores de vestimenta. El equipo integrado por Futbolistas mujeres, lució una camiseta de color violeta, simbolizando la lucha contra la violencia de género. El equipo de varones, tuvo una camiseta color verde, simbolizando la esperanza. Ambos equipos, tuvieron en el brazo derecho de cada integrante, un brazalete negro, por respeto y en conmemoración a las víctimas del Covid 19…
En la tribuna pudo distinguirse con absoluta claridad, y con una evidente alegría por el regreso del fútbol con público, a César Luis Menotti.
Y, asociándolos con esas indescifrables naves que estaban estacionadas a pocos metros de la improvisada cancha, también se pudo ver a unos seres que claramente no eran humanos…
Si!!!! Ante la imposibilidad de jugar este picado en Marte, y con una extensa bandera que decía “Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma viene a la montaña. MARTE PRESENTE”, habitantes del planeta Marte presenciaron este partido.


Llegó el momento de salir los equipos a la cancha, y caminando lentamente hacia el círculo central, se pudo ver entre las titulares a algunas jugadoras de Villas, junto a Estefanía Banini, Aldana Cometti, Belén Potassa, Gabriela Chávez, y Miryam Mayorga, mundialistas en París 2019.
En el equipo de varones, encabezado por Messi, también estaban Carlitos Tévez, Ronaldo, Mascherano, el Kun Agüero, el Pity Martínez, y, a pedido de nuestro entrenador de arqueras, también jugó el “Bocha” Ricardo Bochini.
El primer picado después de la cuarentena, comenzó con un golazo de Messi, al que le siguió otro de Tévez, uno de Pity Martínez, y cuando el primer tiempo parecía extinguirse en el cronómetro, el “Bocha” metió un tiro libre al ángulo, inalcanzable bajo todo punto de vista.
Con un 4 a 0 en contra para las representantes del fútbol femenino Argentino, comenzar el segundo tiempo fue mirarse a los ojos y prometerse dar vuelta el resultado.
Si bien era un picado….quien entra a una cancha de fútbol sin tener la esperanza de hacer mas goles que el otro equipo?
Ya sin las jugadoras de la Selección en cancha, y con un once completamente integrado por jugadoras del plantel de Villas Unidas, serían ellas las encargadas de jugar frente a los 11 mismos hombres que jugaron el primer tiempo, ya que el equipo masculino no tenía mas que esa cantidad, y de dar ese espectáculo que todo el público esperaba en las tribunas: Un partido con muchos goles, y con el resultado incierto hasta el último segundo….
Ya a los 5 minutos, y luego de dejar en el camino a Ronaldo y al Kun Agüero, fue nuestra capitana la encargada de hacer aplaudir de pie a las tribunas: Su gol de rabona, dejando sin chances al arquero, será recordado por muchos años….
4 a 1. Aún, el camino para dar vuelta el resultado era muy extenso.
Las defensoras de Villas Unidas marcaron escalonadamente a Messi. Nada de marcas personales.
Las mediocampistas comenzaron a cortar cada intento de tenencia de pelota que hacían Tévez y Bochini, y las delanteras inquietaban cada vez mas a los defensores masculinos, entre quienes un exhausto Mascherano se doblegaba para detenerlas.
Fiorella con un gol olímpico, y Nathalia Gamarra con un certero cabezazo, acercaron a un solo gol la diferencia. Nuestras goleadoras en el campeonato, también se hicieron notar aquí…
Pero….. del otro lado estaba Messi, quien dejando a 10 de la 11 jugadoras de Villas en al camino, y haciéndole un sombrerito a nuestra arquera Rocío, convirtió el quinto gol, algo que parecía liquidar el encuentro. Mas que por su habilidad, fue porque al pasar al lado de cada una, con la pelota dominada, nuestras chicas no pudieron evitar admirar tanta belleza deportiva, y lejos estuvieron de intentar detener esa maravillosa expresión futbolística: Messi, a la carrera, y con la pelota en sus pies!!!
Dado que se trataba de un picado, y como en toda fiesta, siempre hay algunos permisos, se permitió que cada equipo se reforzara con algunas y algunos integrantes mas.
Natalia Saucedo, “La flaca”, invitó a una familia que estaba presenciando el partido y que vive en situación de calle a jugar el tiempo que faltaba para terminar el partido. Y cuando la familia ingresó, todas y todos nos dimos cuenta que el equipo de varones, ahora, tenía un jugador mas que el equipo de Villas femenino.
Como ya habían jugado la totalidad de la integrantes del plantel, Sandra salió corriendo hacia detrás del arco de los varones y con su habitual risa la invitó a Micaela, quien permanecía allí intentando fotografiar mas goles de las Villanas, a sumarse al equipo.


Rápidamente Micaela aceptó, quedando solo Marcelinho para fotografiar los posibles futuros goles de las chicas de Villas, dado que el resto de los fotógrafos y periodistas presentes, estaban detrás del arco de Villas, creyendo que allí estaría la acción…
En la continuidad del partido, y con el resultado 5 a 3 a favor de los muchachos, fue la mismísima Micaela la encargada de convertir el 4 gol de las representantes del género femenino, luego de una sucesión de pases entre seis jugadoras de Villas.
Los diez minutos finales, bien valían la pena verse.
En las tribunas, el público se inclinaba por las chicas. Esas futbolistas estaban prometiendo en cada intención de jugar la pelota por el piso, que habría mas espectáculo para disfrutar.
Claro que, una vez mas, primero el Kun, y luego Ronaldo, extendieron el marcador hacia un 7 a 4.
– “Cinco minutos quedan”, indicó nuestro DT a las Villanas.
– “Ustedes saben como hacerlo”, alentó el psicólogo a las futbolistas.
– “Vamos que podemos” fue el grito generalizado de las jugadoras que se escuchó desde la ventana que está casi en la punta del Obelisco…
La historia futbolera indica que las expresiones de mayor alegría, se generan cuando los resultados en el marcador se dan vuelta de la forma menos esperada.
Y este picado, iba a tener ese condimento. Tanto tiempo esperando para poder jugar, debía coronarse con el símbolo de la espera, de la tenacidad, de la paciencia. De la convicción que cada una de ellas (a continuación sabrán a quienes nos referimos) tiene sobre su propio talento para jugar al fútbol.
Córner a favor de Villas. Lo ejecuta Daira, Cabezazo de Fabiola, y ¡¡¡Gol de Villas!!! 7 a 5.
Saque de meta para Villas. Sale jugando el equipo. La China juega con Loana, quien toca corto para Lucía. De primera, se la da a Rosana. Rosana cede para Verónica, centro de Verónica al ras del piso, anticipo de Pamela, y un nuevo gol de Villas. 7 a 6 a favor de Messi y compañía.
Los muchachos del equipo verde comienzan a mirarse entre si.
Menotti se pone de pie. El resto del público lo imita.
Los marcianos flotan en el aire para ver mejor.
Tiro libre desde la izquierda del ataque para Villas. Lo ejecuta Priscila Aponte, la única zurda del equipo. El centro cae en el área. Peina la pelota Ruth. Peina por segunda vez en el área la “Atrevida”, Belén Marcarello. La pelota cae suave, sobre la cabeza de Valeria, nuestra Colombiana favorita. Al ritmo de la Cumbia y calculando con exactitud el ángulo de su vuelo, de chilena clava el empate!!!! 7 a 7.
Golazo!!! grita Daiana con voz de Bajo….
La comisión directiva de Villas Unidas se abraza. Las jugadoras de la Selección, que permanecieron en el banco para ver el resto del partido, empiezan a llamar al presidente de AFA indicándole algunos nombres de futuras compañeras que les gustaría tener en la Celeste y Blanca…
Nadie quiere irse del estadio armado para la ocasión. El obelisco se dobla, mirando hacia abajo. Él también quiere ver el final del partido…


Cuando todo indicaba que el partido terminaría en empate, Ronaldo tuvo un tiro libre justo para él. Se paró con sus dos pies separados y paralelos, y tomó carrera.
Algunas personas del público se cubrieron los ojos con los tapabocas que aún conservaban en sus bolsillos…
Remate de Ronaldo, y Rocío logra taparlo de forma magistral. El rebote lo tomó Bochini, y Rocío ya nada podía hacer. El Bocha remató al arco, pero…..Allí, parada sobre la línea estaba Sasha para despejar el peligro y evitar un nuevo gol en contra del arco de las Villanas.
Natalin, la misma que vemos en cada entrenamiento sin ausentarse jamás, la que no falta a ningún partido aún cuando no es citada, la que menos minutos en cancha tiene en partidos oficiales, se anima y toma la pelota en el área de Villas, luego de un magnífico quite de Mariana.
Todas le piden la pelota. Se muestran. A esta altura, colocarse en la línea de pase es para ellas, algo habitual, natural, y de actitud permanente…
Natalin continúa. Pasarlo a Bochini no le fue muy difícil. El Bocha nunca fue de correr rivales…
Eludirlo a Messi fue algo fugaz. Lio se distrajo mirando como su hijo Thiago jugaba fuera del campo de juego con los hijos y las hijas de nuestras jugadoras.
Cuando Natalin enfrentó al Kun y a Tévez, los engaño con un amague que los dejó sin chances.
En su carrera, Natalin recordó cada entrenamiento. Cada corrida para llegar a horario.
Ronaldo y el Pity Martínez, se quedaron festejando goles históricos y no pusieron mucho énfasis en detenerla. Faltaba Mascherano….
En ese momento, nuestra jugadora recordó como Masche le quitó el balón al Holandés Robben en el mundial de Brasil, y entonces lanzó la pelota hacia adelante y saltó mas alto que nunca Mas alto, aún, que el salto que dieron Fabiola y Fiorella al explotar el motor de aquel inolvidable micro…
Natalin, con un toque exquisito al volver a conectar la pelota, la empujó al fondo de la red…
8 a 7. Final del partido. Llantos. Abrazos. Besos sin barbijos. Miradas al cielo. Cantos desaforados.
Festejos sin final. Camisetas revoleadas al viento.
Todo esto, entre jugadoras y jugadores. Entre Futbolistas, que, del mismo modo y al mismo tiempo, festejaron el regreso del Fútbol, de la alegría. De la pasión expresada en el lugar mas lindo: En una cancha…

Fotos: Gentileza Marcelinho Witteczeck / Club Villas Unidas (Facebook)

Martes 14, julio de 2020

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