Sólo Fútbol Femenino tuvo el agrado de conversar con la actual futbolista del conjunto de Florencio Varela, Defensa y Justicia. Te invitamos a descubrir su historia dentro y fuera de los campos de juego.

Por: Antonella Ceci (@ceci_anto13)

Desde los 6 años Ana Cuadra tiene en claro que lo que disfruta hacer es patear la caprichosa “realmente era feliz los ratos que jugaba al fútbol, eran los momentos donde no quería que pase la hora. Siempre me gustaba vestirme con ropa deportiva o imitar a jugadores; en el colegio, en la hora de Educación Física, siempre estaba presente porque sabía que iba a jugar un rato”.

En 1998, formó parte, por primera vez, de un equipo para jugar las Olimpiadas Barriales  “participe 2 o 3 años consecutivos y, a partir de ahí no paré más”. Luego, en el año 2000, llegó al Club Atlético Independiente de la mano de su tercer hijo “lo lleve a una prueba y coincidía con los horarios del femenino. Así que, no podía ser de otra manera y no perdí la oportunidad”.

Foto: Gentileza Facebook Personal

La futbolista ha disputado ligas y torneos barriales, pero el único equipo federado, hasta que llegó a Defensa y Justicia, fue el ‘Rojo’ donde pasó 17 años de su vida y a quien define como “el mejor, sin dudas”. Tantos años en un sitio provocan estar repleto de recuerdos los cuales “atesoro con gran cariño cada uno de ellos y los guardaré por el resto de mi vida, fue mucho tiempo y me sentía como en mi casa. Muchos recuerdos lindos, algunos no tanto, pero siempre me quedaré con todos los buenos”.

Siendo defensora, en ocasiones, te toca marcar delanteras veloces “las de Boca, River y UAI Urquiza son rápidas. Una me quedó grabada, en este momento no recuerdo el nombre, era una pelirroja de River (Justina Morcillo) que me volvió loca (risas).

Continuando por el lado de rememorar, Cuadra cataloga como uno de las anécdotas más lindas que tiene del deporte el paso por la Primera División “conocer a centenares de jugadoras colegas que se convirtieron en amistades. Hoy por hoy, tengo ex compañeras en todos los clubes, y cuando digo todos son todos, con las cuales mantengo contacto. Además, recuerdo cada Cuerpo Técnico que me dejó grandes enseñanzas”. La memoria de Ana sigue despertando momentos “el descenso a la B, el regreso a la máxima categoría obteniendo el campeonato, haberle ganado a Racing (risas)… Miles más como viajar en un micro escolar y que el chofer, por un agujero en el piso del colectivo, lo manipulara para que funcione. En otra ocasión, directamente el micro no llegó, por lo que el director técnico subió a las 13 jugadoras en su camioneta para poder llegar al lugar del partido”.

Foto: Gentileza Racing Club Oficial

Sin embargo, en la vida de todo ser humano hay situaciones dificultosas “entre mis lesiones, están las roturas de ligamentos cruzados (dos veces) y los meniscos (tres veces) en ambas rodillas. Pasé 5 cirugías y tengo tres tornillos, pero todo es aprendizaje”.

Lamentablemente el machismo golpea a muchas chicas que anhelan practicar el deporte más popular “en mi caso no lo sufrí, pero escuchaba miles de críticas. A mí no me afectaba, ni me afecta en lo más mínimo”. El último tiempo, ha habido un progreso a nivel nacional “el avance fue apenas del 30 por ciento, falta un 70 por ciento para que llegue al profesionalismo. Necesitamos buenos sueldos, y no viáticos, espacios (para entrenar), canchas, indumentarias, médicos y otros beneficios como entradas”.

Actualmente, firmó con Defensa y Justicia motivada por “el amor y la pasión por el fútbol, soy feliz mientras juego. Entonces, si alguien me invita a ser feliz, no puedo negarme a esa felicidad”. A esto se le suma, la incitación del director técnico Juan Manuel Yacouchevich “a mi edad y con las reiteradas lesiones en mis rodillas, fue un gran desafío volver a integrar un equipo de AFA. Ahora, creo con certeza que si uno quiere y desea algo, solo depende de uno hasta dónde quiere llegar. No hay límites, los límites nos lo ponemos nosotros mismos cuando decimos ‘no puedo’ o ‘no voy a poder’ o ‘no me animo’ o ‘ya estoy grande’. Déjenme decirles que, cuando una está convencida de lo que quiere, los límites no existen”.

Foto: Gentileza Facebook Personal

Entre sus anhelos para el próximo torneo se haya “ascender con el equipo a la máxima categoría, poder afianzarme y disfrutar”. Esta temporada se vio afectada por una pandemia que, en 2020, paralizó al mundo “la cuarentena no me afectó en lo más mínimo, nunca dejé de entrenar, eso me mantuvo ocupada, y logré mantenerme al cien por cien físicamente”.

En cuanto a los sueños deportivos afirmó que “me encantaría jugar un partido con la Selección, oficial o amistoso. Con unos minutos de juego sería inmensamente feliz, siempre soñé con eso”.

A sus 48 años, Ana no solo cuenta con el título de futbolista, sino que también es esposa, madre y abuela “mis tiempos siempre me corrieron a mí, pero con la colaboración de mi familia puedo organizarme con facilidad. Constantemente hago tiempo para jugar con mi nieto, organizar almuerzos o cenas con mis hijos y nueras, acompañar a mi esposo, ya sea en su trabajo o compartiendo charlas con mates de por medio”. Con respecto a la maternidad manifestó que “no fue un obstáculo en mi caso. Fui mamá muy joven y cuando arranqué mi carrera futbolística mi hijo más chico tenía 8 años, entonces no tenía dificultad para realizar los entrenamientos o ir a jugar”.

Foto: Gentileza Facebook Personal

A su vez, confesó que hay Ana Cuadra para rato “no pienso en mi segundo retiro, porque el primero fue del ‘Rojo’. Como siempre dicen, la tercera es la vencida y todavía falta para eso, podemos decir que Ana Cuadra, por el momento, está con el físico al cien por cien”.

Para finalizar, se dirigió a todas aquellas jóvenes que sueñan con ser grandes deportistas o simplemente ser feliz jugando al fútbol “¡HAGANLO! Soñar es lo más maravilloso que existe, los sueños se cumplen y depende de cada uno de ustedes el esfuerzo de superarse día a día, la constancia, el sacrificio en muchas ocasiones; nada es fácil, pero menos imposible. Si hay algo que no tienen que hacer nunca es bajar los brazos y darse por vencidas, siempre hay puertas que se abren”. También les dejo un mensaje para las más grandes “¡ANIMENSE! Nunca es tarde para empezar, sueñen y sean felices haciendo lo que les gusta cualquiera sea el deporte”.

Domingo 17, enero de 2020